Bangkok a pesar de todo

Asian Affairs #2. por Roberto Campos.


Puede que el cine no sea una de las mejores maneras para hacerse a la idea de como es una ciudad, pero en mi caso (y en el de la mayoría de los que la visitan por primera vez) la imagen que tenía de Bangkok estaba inevitablemente influenciada por películas como Bangkok dangerous, Only God Forgives o The Hangover II (¿Qué pasó ayer? Parte 2 en Hispanoamérica y Resacón en Tailandia en España). Como ya sabemos por experiencia propia, a la hora de mostrar otros países fuera de los Estados Unidos, el cine de Hollywood no siempre es fiel a realidad. A pesar de todo, entre tanto tópico, en estas películas se deja entrever alguna de las mil caras que puede ofrecer la capital tailandesa.

En general, Bangkok no es un lugar tan caótico y decadente como nos muestra el cine. Los barrios sucios y abandonados, los atascos interminables y las aglomeraciones de personas propias de una metrópolis de casi 15 millones de habitantes están ahí, sin embargo esa es solo una de las caras de la ciudad. Las gigantescas infraestructuras y la modernidad y el lujo que se percibe en muchos lugares de Bangkok, puede que no funcionen igual de bien en una película, pero también son una parte importante de la capital.

Khaosan o cómo mantener lejos a los turistas.

 

Mientras que en muchas ciudades europeas como Roma o Barcelona, son cada vez más frecuentes las protestas contra el turismo masivo, que está provocando que los locales huyan de los centros urbanos debido al aumento del precio de la vivienda y a la proliferación de hoteles, apartamentos turísticos y comercios exclusivamente destinados a satisfacer las necesidades de los visitantes, en Bangkok han encontrado una forma distinta de enfrentarse a este problema.

La zona turística por excelencia, especialmente para aquellos que vienen con una mochila a la espalda, es sin duda Khaosan Road y sus alrededores. Sin embargo, pensar que Khaosan representa a Bangkok sería como pensar que Benidorm es un reflejo de España. De hecho, aunque muchos turistas lo crean, esta zona no se encuentra ni siquiera en el centro de la ciudad.

Si miran un mapa de Bangkok podrán ver que se trata de un lugar lejos del centro y donde no llega el transporte público, situado eso sí, junto al Palacio Real y todos esos templos que aparecen en las guías de viajes. Esto que puede parecer extraño, permite concentrar gran parte de ese turismo masivo en una zona apartada de la ciudad, sin que los incovenientes derivados del mismo afecten demasiado a la vida diaria de los locales.

Sin embargo, aunque no represente la realidad de la ciudad, Khaosan es un lugar divertido y singular, donde puedes encontrar cientos de puestos de cualquier tipo de comida abiertos a las cuatro de la madrugada, masajes baratos al aire libre, turistas que meten sus pies en barreños de agua con peces, que supuestamente eliminan la piel muerta, y bares donde puedes probar el famoso “SangSong”, un ron tailandés habitualmente servido en cubos de plástico como los que usabas de niño para hacer castillos en de arena.

 

Vista aérea de la zona turística de Bangkok

Un centro de centros comerciales.

 

El “centro histórico” de Bangkok se encuentra en la zona de Siam, un área situada en torno a Sukhumvit, la avenida más transitada de la ciudad, tanto a nivel de calle por coches y peatones, como unos metros por encima por los pasajeros del Sky Train, un tren elevado que circula justo por encima.

Sin embargo, el centro de la capital tailandesa no tiene nada que ver con lo que conocemos en la mayoría de las ciudades de Europa y América. No es solo que podamos encontrar las habituales calles comerciales, sino que el propio corazón de la ciudad se ha convertido en una aglomeración de gigantescos centros comerciales. Incluso es posible recorrer la zona a través de pasajes elevados que unen los distintos grandes almacenes sin necesidad de pisar la calle. Todo ello forma un extraño conjunto de edificios e infraestructuras que especialmente al anochecer, dan al visitante la sensación de encontrarse en un fotograma de la película Blade runner.

A pesar de que pueda parecer extraño, uno de los factores que han provocado que el centro de Bangkok se haya convertido en un gran centro comercial es sin duda el clima de la ciudad. A falta de otras alternativas, muchos ciudadanos prefieren pasar las horas del día en alguno de estos modernos edificios, donde al menos pueden pasear al frescor del aire acondicionado, evitando así la elevada humedad y el sofocante calor del exterior.

 

Centro comercial Siam Paragon

Los mayores atascos del mundo, con permiso de Ciudad de México.

 

Todos los años, la empresa holandesa de navegadores TomTom publica el ‘TomTom Traffic Index’, un exhaustivo estudio que mide la diferencia entre el tiempo invertido en un mismo recorrido durante las horas de tráfico fluido y en las horas punta, con el objetivo de medir el tiempo perdido en los atascos en las principales ciudades del mundo. Como era de esperar, este año Bangkok aparece en la segunda posición del ranking, solo superada por Ciudad de México.

Esto es algo que puede intuir cualquiera que conduzca por la ciudad o tome un taxi en hora punta. Invertir más de una hora en un trayecto que en metro dura apenas diez minutos es algo habitual y no es  extraño ver como los conductores realizan todo tipo de actividades como desayunar, leer el periódico, maquillarse o chatear con sus teléfonos móviles para aprovechar el tiempo mientras están en el atasco.

Aunque los atascos son un problema común a todas las grandes ciudades del mundo, el caso de Bangkok es particularmente grave. Una de las causas del problema es el desastroso planeamiento urbano. Si miran un mapa, pueden observar que la mayor parte de la ciudad se estructura en torno a grandes avenidas, en las que desenbocan las calles secundarias. Sin embargo estás calles son en su mayoría fondos de saco que no se conectan entre sí, lo que obliga a los conductores a circular obligatoriamente por las avenidas principales, sin importar a donde vayan.

Por otro lado, aunque la ciudad tiene un sistema de transporte público moderno, puntual y eficiente, es claramente insuficiente para un área metropolitana de casi 15 millones de habitantes. De hecho, solo existen dos extensas lineas que recorren las avenidas principales, Sukhumvit y Ratchada y un tren elevado que conecta el centro de la ciudad con el Aeropuerto Internacional Suvarnabhumi.

Para los que conozcan Madrid, imaginen lo que ocurriría si para ir de un lugar a otro de la ciudad hubiera que pasar obligatoriamente por la Castellana, la Gran Vía, la calle Alcalá o la Ronda de Atocha, el resto de calles no se conectaran entre sí, y además solo existieran dos líneas de metro en lugar de doce.

De hecho, vivir cerca de una parada de tren o metro, algo que en cualquier ciudad del mundo es un factor más a la hora de elegir el lugar en el que vivir, se ha convertido en Bangkok en una necesidad si no quieres pasar cientos de horas al año en los interminables atascos.

 

El tráfico en hora punta en Bangkok

A pesar de todo.

 

A pesar de todo, la capital de Tailandia es una de las metrópolis más fascinantes y divertidas de todo el sudeste asiático. Una ciudad cada día mas moderna y menos decadente y pintoresca, que sin embargo sigue recordando de alguna manera a sus vecinas menos desarrolladas, Yangon y Nom Pen.

Muchos viajeros pasan por ella de pasada, creyendo que se trata de otra gran urbe asiática más, sin mayor encanto. Sin embargo, si pruebas a conocerla más allá de su imagen superficial, comprobarás que Bangkok es un lugar que engancha.

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