¿Existe una alternativa al modelo actual de ciudad? El gran reto de la izquierda en Madrid

Por Fernando Mendizabal


La situación postelectoral para la izquierda es desalentadora. Ni con los votos perdidos por la regla del 5%, ni por la desmovilización. Los números no salen.

A través del urbanismo la derecha ha convertido tanto Madrid capital como la Comunidad en su feudo. El caso de manuela Carmena será una mera anécdota, fruto de una situación coyuntural muy determinada. Pasada la tormenta, las aguas vuelven a su curso normal.

Las ciudades, barrios y viviendas para el área metropolitana de Madrid de las próximas décadas están ya construidas, en proceso o planificadas (Operación Chamartín y desarrollos del sureste) por y para un modelo socioeconómico individualista y conservador.

En el norte de la Comunidad, pero también en el sur, el avance del voto de derechas en los nuevos ensanches es claro y de continuar así, el cinturón rojo irá “anaranjándose” paulatinamente.

Los números no dan y además el tablero (la región) garantiza que esa situación se perpetúe. ¿Existe una alternativa a este modelo? Hasta el momento, lo único que parece que hace la izquierda es parchear, intuir que hay problemas sueltos y protestar. Ya hemos visto los precios de los alquileres, los manteros, los pisos turísticos y esta temporada se llevan las casas de apuestas. ¿Tiene la izquierda algún modelo de ciudad alternativo o seguirán anclados en la estrategia de la denuncia y el activismo otras tres décadas mientras la derecha marca la agenda y aumenta su hegemonía?

La montaña es cada vez más alta y quien decida llegar a la cima y plantear una alternativa eficaz, que configure una región metropolitana más sostenible y justa, deberá ser práctico y escalar ligero. Quien quiera ganar necesariamente lo tendrá que hacer con los votos de los PAUs y los ensanches. Por tanto, deberá efectuar una descarga ideológica y proponerle a esos cientos de miles de personas (que votan mayoritariamente a PP y C´s) una alternativa que les interese. Tendrá convencer a gente de derechas, que viven en barrios de derechas de que voten a la izquierda.

¿Y eso cómo se hace? La respuesta es con técnicos y no con teóricos, más interesados en

plantear una batalla ideológica. No con el discurso reivindicador y victimista propio de la izquierda posmoderna de nuestro tiempo. La izquierda debe identificar qué es lo que necesitan esos ensanches y que demandan sus habitantes, los cuales normalmente se espantan cada vez que escuchan los discursos a los líderes de Podemos o Ahora Madrid.

Y es que los Montero, Monedero y compañía ahuyentan voto en esos ensanches mientras sigan tratando a los votantes de centro-derecha como imbéciles reaccionarios llenos de maldad neoliberal y machismo. De hecho son la mejor garantía que tienen PP y C´s de que su hegemonía no corre ningún peligro.

 

La alternativa a la ciudad creada por la derecha es la ciudad policéntrica.

Madrid es una conurbación de casi siete millones de habitantes y con esa escala, no hay gran ciudad europea que se precie (París, Londres, Estambul o Berlín) que no tenga varios centros alternativos.

La clave para una alternativa pasa por convertir tanto a los distritos del del sureste de la m30 como a los barrios y PAUs de los 2000 (que hoy solo son ciudades dormitorio) en lugares más atractivos para sus habitantes y para el resto de ciudadanos.

San Chinarro, Las Tablas o los ensanches de Vallecas y Alcorcón son hoy lugares desangelados, con poco comercio y sin ningún interés para quien no viva allí.

 

Aquí van algunas ideas resumidas:

 

  • Mercantilizar buena parte del espacio público: llenar las anchísimas y vacías aceras y plazas de quioscos, terrazas y dotaciones públicas. “Mercantilizar” por utilizar la terminología típica de la izquierda cuando se critican las masificación de terrazas en el centro.

 

  • Cambiar el uso del suelo, promover más oferta cultural y de ocio de gran nivel: teatros, cines, etc. Hay Mucho espacio libre, solo en Sanchinarro hay rotondas donde cabe la Plaza de Las Ventas.

 

  • Para crear nuevos centros hay que trasladar instituciones culturales, educativas y administrativas a estos barrios. Por ejemplo: Manuela Carmena proponía trasladar la Ciudad de la Justicia a la futura Operación Chamartín, una idea desafortunada, porque esa zona ya va a ser un nuevo centro económico y ferroviario. Si se trasladase (junto a alguna facultad de derecho) a los ensanches del sureste no solamente estarían dejando de ser distritos dormitorios, sino que se fomentaría actividad económica debido a la demanda agregada. Tiendas universitarias, residencias de estudiantes, restaurantes para trabajadores, etc.

 

  • Atraer a gente joven y creativa hacia la periferia, que hoy ejercen una enorme presión sobre el centro de Madrid, Puerta del Angel y Usera, para que se instalen en estos barrios. Construyendo y promoviendo edificios de alquiler protegido con usos mixtos. Edificios que combinen viviendas para jóvenes y talleres donde puedan desarrollar sus actividades económicas a un precio asumible.

 

  • Crear alternativas al coche en esos barrios, que sean rápidas y baratas, y que los comuniquen con otros barrios de la periferia y no solo con el centro.

 

 

  • Aumentar la edificabilidad de esos barrios,  permitir edificios bastante más altos (y de uso mixto) en las parcelas libres, para densificar esos barrios. El amor por igualar cornisas aumenta el precio de la vivienda.

 

  • Aumentar las ayudas a las familias jóvenes con hijos. Un perfil de población que tiende a concentrarse en estos barrios

 

  • Limitar los precios del alquiler, pero solo a empresas que posean más de un número determinado de viviendas y compensándolas con exenciones fiscales.

 

  • Dar importancia a la estética y el cuidado del espacio público en los barrios, a la limpieza y a la seguridad, pues es la diferencia entre sentirse en un lugar deprimido y problemático o en uno próspero y digno. Este punto es clave en el modelo de ciudad de la derecha: que se respire la prosperidad, que no se vean los problemas. Puede parecerle cínico a la izquierda, pero las mayorías electorales del PP están ahí.

 

Madrid (entendida como área metropolitana) debería dejar de tener un solo centro sobre el que orbite el resto de la Comunidad. Este asume hoy una enorme presión tanto en los precios como en el tráfico de quienes tienen que trasladarse a trabajar allí diariamente. Ante la ausencia de un modelo alternativo de ciudad, las medidas propuestas (destinadas a los nuevos ensanches) y otras muchas (sobre todo en cuanto a la movilidad) que afectan a toda la Comunidad deberían ser el eje de un nuevo modelo de ciudad, en el que cada municipio y distrito (cualquiera de los que están fuera de la M30) sea centro alternativo y atractivo para todos los ciudadanos.

Los modelos de ciudad policéntrica tienden a nivelar las diferencias económicas, creando oportunidades laborales en todos los centros y mejorando la movilidad urbana. Además de mejorar la calidad del aire, ya que se recortan las distancias entre el hogar y el centro de trabajo. En definitiva, redundaría en una región metropolitana más sostenible y socialmente más cohesionada.

Por último, en una región con una renta media de 34.000€, con una mayoría social de clase media conservadora, estas medidas deben ser pragmáticas y siempre alejadas de sectarismos ideológicos. Por tanto, también deberían ser asumibles por partidos como Ciudadanos si realmente quisiera consolidar su hegemonía en estos barrios.

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