El Nueva York de Bloomberg

El resurgir de una ciudad que se creía ya había dado todo

por Carlos Guerra Bustanipublicado en Stilo magazine n.24 


 

Después del atentado ocurrido en septiembre del 2001 en Nueva York, el espíritu de la ciudad y la confianza de sus ciudadanos se encontraban por los suelos. Condiciones de crimen e inseguridad, así como una gran inequidad entre las distintas clases sociales se combinaban en las mentes de sus residentes para llegar a una misma pregunta, ¿será momento de dejar la ciudad? Unas cuantas semanas después, a inicios del 2002, Michael Bloomberg ocupó por primera vez el cargo de Alcalde de Nueva York con el compromiso de revertir esta tendencia negativa y convertir a la ciudad en una de las más atractivas para vivir de todo el país. A finales del año 2013, después de servir por tres términos consecutivos como alcalde durante un periodo de 12 años, Nueva York no sólo había logrado recuperarse sino también reinventarse, convirtiéndose nuevamente en una ciudad referencia a nivel internacional. A unos años de haber terminado su último término, es una buena oportunidad para preguntarse ¿qué hay detrás de este caso de éxito?

Crecido en el ambiente de los negocios, Bloomberg comenzó su carrera trabajando para la compañía Salomon Brothers en 1970, en donde se desempeñó como corredor de bolsa y como desarrollador de sistemas financieros hasta que fue despedido en 1981. Posteriormente, y con la experiencia obtenida de este trabajo, fundó Bloomberg LP, una empresa de información financiera que a través del uso de la tecnología revolucionó la manera de compartir información en Wall Street. El éxito de dicha empresa trajo como resultado la creación de la división Bloomberg News, la primera red mundial con información financiera y de negocios las 24 horas del día, incluyendo televisión, radio y página web. Una de las claves de su éxito, era la increíble capacidad de mover y actualizar información financiera en el menor tiempo posible, característica fundamental para poder anticiparse a sus competidores. Bloomberg LP se convirtió en una empresa pionera a nivel mundial en la manera de tratar a sus empleados, ya que bajo el esquema de trabajo de planta libre en el que todos, incluido el CEO, se encontraban en el mismo espacio, no sólo se fortalecía la comunicación y la innovación entre sus empleados, sino que también se les empoderaba.

Cuando en el año de 2001 Bloomberg decidió postularse por la Alcaldía de Nueva York, su éxito profesional le permitió financiar con sus propios recursos su campaña política, pudiendo así actuar libremente sin tener que comprometerse o deber favores a otras personas del medio. Al ser electo, una de sus primeras acciones dentro de la manera de funcionar de la Alcaldía, consistió en adoptar el esquema de trabajo de Bloomberg LP, la oficina de planta libre, valorando la comunicación rápida y el fácil intercambio de información sobre la idea de privacidad. Con el objetivo de hacer más eficiente la manera de trabajar de la municipalidad y de fomentar la colaboración entre sus distintos departamentos, Bloomberg armó diferentes equipos de trabajo y les dio la libertad para que pudieran generar ideas y ponerlas en práctica.

Los cambios no se hicieron esperar, comenzando con las reformas al plan de zonificación de la ciudad, que no se modificaba desde 1961, se desarrolló una política de descentralización, haciendo al área metropolitana menos dependiente de la ciudad de Manhattan a través de la creación de oportunidades de trabajo y vivienda en los demás municipios que la integran como Bronx, Queens, Brooklyn y Staten Island. Se fomentó un desarrollo urbano eficiente y sostenible, procurando incrementar la densidad residencial y de puestos de trabajo alrededor de los diferentes nodos de transporte público y acompañándolos al mismo tiempo con espacios públicos de calidad. Para lograr lo anterior, se rescataron zonas o infraestructuras en desuso o subutilizadas, como los proyectos del High Line y el frente costero. En este último no sólo se desarrolló un gran y continuo espacio público, sino que también se incorporaron nuevas viviendas y un sistema de transporte público marítimo.

En relación a la inequidad entre las distintas las clases sociales, Bloomberg comprendió que Nueva York necesitaba encontrar un equilibrio entre el lujo y la asequibilidad. Las modificaciones en el plan de zonificación de la ciudad atrajeron nuevos desarrollos inmobiliarios que, aunque no contribuyeron a bajar el precio de los apartamentos, si lograron retener a las clases altas. Ese 1% de la población que podía alquilar esos nuevos apartamentos -en su mayoría de lujo- comprendía el 40% de las recaudaciones de impuestos de la ciudad, mismos que eran destinados para solventar los gastos de todos los servicios públicos y para conformar un fondo de vivienda social que permitía a los miembros menos favorecidos tener acceso a viviendas con precios asequibles.

Comprometido a mejorar todos los aspectos de la calidad de vida de los neoyorquinos, Bloomberg inclusive implementó medidas adicionales como la prohibición de las bebidas tamaño jumbo en restaurantes, así como la restricción de lugares en los que era permitido fumar. Además, buscando tanto reducir las emisiones de carbono como mejorar la salud de sus habitantes, el uso de la bicicleta tuvo un impulso formidable. Durante sus mandatos se construyeron más de 750 km de ciclovías y se puso en práctica el sistema de renta de bicicletas públicas conocido como Citi Bike. Por otro lado, y siguiendo el ejemplo de otras ciudades como Londres y París, se fomentó la creación de más plazas y espacios peatonales dentro de la ciudad, siendo la peatonalización de la zona de Times Square la más significativa. Bloomberg tenía claro que tan pronto como se crearan espacios para que las personas pudieran sentarse y apropiarse del lugar, estos serían inmediatamente aprovechados por los ciudadanos, por lo que la creación de más y mejores espacios públicos fue una de sus principales metas.

Al entrar en contacto con los principales retos de las ciudades de hoy en día, Bloomberg decidió involucrarse no sólo a nivel nacional, sino también a nivel internacional en la generación de alternativas y respuestas a estos problemas. Además de las inversiones que hizo con su propio dinero para programas e iniciativas sociales en la ciudad, Mike creó Bloomberg Philanthropies, organismo que tan sólo en el 2013, invirtió 452 millones de dólares en las siguientes cinco áreas: salud pública, en programas para disminuir el consumo de tabaco y los accidentes viales, así como para erradicar el polio a nivel mundial; medio ambiente, para disminuir las emisiones de carbono, evitar la contaminación del aire y del agua, así como para revitalizar los océanos; innovación gubernamental, compartiendo las experiencias e iniciativas exitosas implementadas en la Alcaldía, e impulsando la creación de nuevas y mejores estrategias para solucionar distintos problemas urbanos; artes, para fomentar el acceso de una mayor audiencia a la cultura y empoderar a artistas y organizaciones culturales; y educación, para mejorar los resultados académicos de los estudiantes de nivel primario y medio, midiendo su desempeño y desarrollando políticas para crear un mejor sistema educativo tanto en su país como en otras partes del mundo.

Aunque este éxito no puede ser sólo atribuible a su persona, no podemos dejar de lado el gran trabajo que él realizó durante una de las épocas más difíciles de la ciudad, que además de la pérdida de uno de sus hitos más importantes como lo era el World Trade Center, incluyó la crisis financiera del 2008 y hasta desastres naturales como el huracán Sandy del 2012. En este sentido, la verdadera relevancia del legado de Bloomberg radica en el éxito que sus iniciativas tuvieron para reinventar una de las ciudades más complejas del mundo, como lo es Nueva York. Ideas como el desarrollo orientado al transporte, la peatonalización de espacios y el uso de la bicicleta adquirieron mucho más apoyo en otras partes del mundo gracias al ejemplo neoyorquino. Es importante recordar que como cada ciudad es y funciona diferente, en vez de replicar las mismas medidas para pretender obtener los mismos resultados, es necesario reflexionar sobre las circunstancias y los procesos en los que éstos se llevaron a cabo. De esta manera, al igual que Bloomberg, al tener claro el objetivo de crear ciudades más resistentes, atractivas y con una mejor calidad de vida para sus ciudadanos, los servidores públicos podrán generar e implementar mejores estrategias y políticas de desarrollo para sus respectivas ciudades.

 

 

Con información de https://www.mikebloomberg.com/ y https://www.bloomberg.org/

 

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